dijous, 7 de març del 2019

Unidad 2. Reflexión sobre la importancia del lenguaje

  • ¿A qué aspecto de su persona se dirigen (físico, inteligencia, manera de comportarse)?
Las palabras que la sociedad utiliza para insultar a las mujeres inciden en todo: físico, inteligencia y manera de comportarse. Pero lo que realmente nos ofende y asusta como sociedad es que las mujeres se comporten libremente, sin ataduras. A esa libertad se la ha llamado universalmente "indecencia". Para contrarrestarla y mitigar sus efectos, inventamos que somos una sociedad decente y creamos palabras que dejan al margen a las mujeres libres: "mujer pública", "mujer de la vida", "una cualquiera", "una atrevida", "solterona", "zorra", "perra"...
La manera de insultar al hombre, la que más le avergüenza y humilla es la que lo compara con una mujer: "nenaza", "pareces una mujer"...
  • ¿Cómo se insulta a aquel niño a quien se considera diferente, sencillamente porque no actúa, no viste, no juega como la mayoría? ¿y a una niña?
Al niño que se considera diferente porque no le gusta lo que a la mayoría se le considera "afeminado" o "amanerado", o simplemente "mariquita". La llegada del "frikismo" confiere, sin embargo, otro  papel al niño marginado. Por su parte, observo que a la niña que no hace lo que la mayoría espera recibe un abanico más amplio de insultos. Sí, tenemos el corriente "marimacho" o "puta" (dependiendo de hacia dónde ejerza su libertad o a quién haya "ofendido"); pero la sociedad ya no ve los mismos ojos contaminados que antes el hecho de que una mujer tenga iniciativa (en cualquier campo).
  • ¿Cómo crees que afecta a uno o a otra el contenido de esos insultos?
Evidentemente, en la niñez, pero sobre todo en la adolescencia, toda mala percepción que los demás tengan de uno/a (o que se crea que tienen de uno/a) influye, coarta, acartona, humilla, deprime.



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